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THE DARK SIDE OF THE MOON
La seducción de las cifras

He aqui un enigma conocido y estudiado por todos los interesados en hechos insólitos: grupo que tras una existencia digna de elógios, que disco tras disco construye un sonido con identidad propia y se hace con una audiencias mas que suficiente para garantizar su supervivencia, experimenta de pronto un salto cualitativo desproporcionado a causa de una de sus obras.

En otras palabras, Pink Floyd establece un "antes y después de" a raíz de la edición de "The Dark Side of the Moon". ¿El secreto? Un sonido más estilizado de lo habitual --con Alan Parson, futuro autor de discutibles albumes esteticistas, en los controles--, canciones claramente delimitadas --sin experimentos ambientales ni virtuosismos ególatras-- y, por supuesto, un tema, un pasaporte a la cumbre comercial que abre fuego ante el gran mercado: "Money"

Tras el gancho del tema de la caja registradora --logrado efecto que en 1973 se antoja un prodigio de las nuevas tecnologías--, se arrastra al oyente medio, ese que levita escuchando el reciente "Tubular Bells" de Mike Oldfields y no está para experimentos raros ni vanguardias incomprensibles. Un disco, claro está, decididamente polémico, porque no son pocos los que se rasgan las vestiduras ante la estandarización de sonido palpable en "The Dark Side of the Moon". Visto a más de dos décadas de distancia, el álbum logra el casi imposible equilibrio entre coherencia, innovación y potencial comercial. Sele acusan tics efectistas y un escaso compromiso de renovación --aunque, ¿cómo hacer algo tan renovador tras albumes como "The Piper at the Gates of Dawn"?--, pero el disco contiene las claves de un sonido maduro, excitante y venerado, que abre para Pink Floyd las puertas de la gloria a gran escala.

En terminos de cifras, el disco es aun recordado con emocion por los ejecutivos de la EMI: 740 semanas en la lista americana "Billboard" --¡hasta 1988!-- y 301 en la británica, además de 23 millones de copias vendidas.

El 4 de marzo de 1973, los Pink Floyd inician en Madison, Wisconsin, una gira por Estados Unidos y Canadá de la que saldrán fortalecidos y convertidos en dinosaurios del rock de los setenta. Y es que "The Dark Side of the Moon" es, con su impecable producción, un trabajo muy del gusto americano, justo lo que el grupo necesitaba para conquistar un mercado que le era todavia algo hostil. Tan contundente es el resultado que el grupo cruza nuevamente el Atlantico e inicia una nueva gira en el Jersey City el 16 de junio.

1973 es el año de la eclosión internacional del sonido Pink Floyd. Y como suele suceder en estos casos, el miedo a no ser capaces de superar tan elevado listón --al menos en terminos comerciales-- se instala en el grupo. Así, a partir de noviembre, Waters y compañía se sumergen en un período confuso, en el que dan un paso adelante y dos atrás, con inseguridades y, sobre todo, terror a meter la pata tras la jugada redonda de "The Dark Side of the Moon", disco que es número uno en medio planeta y cuyan ventas alcanzan cifras de infarto.

Intercalando ensayos y grabaciones esporádicas con proyectos en solitario, los Floyd necesitan, mas que nunca calma y cnfianza en si mismos. Los primeros meses de 1974 transcurren con una desbandada general. Para aprovechar el tiempo en medio del desierto de inactividad sale a la venta "A Nice Pair", un doble album que incluye los dis primeros elepés de Pink Floyd. En julio, el monstruo revive transitoriamente para unos conciertos en Francia donde presentan tres canciones nuevas: "Shine On you crazy diamond" --que aparecerá en el siguiente album, "Wish you were here"--, "Raving and Drooling" --que conel titulo de "Sheep" formará parte de "Animals", en 1977-- y "Gotta be crazy" --la futura "Dogs" de "Animals"--.

 


Ultima actualización: Tuesday 16 de October de 2001 10:35:26 AM